
Si era alzado en armas o no, no le inquietaba tanto como el dolor que sintió al rememorar los últimos instantes cuando a su muchacho, la muerte le cayó del cielo.
Las noticias sobre la muerte de su hijo le llegaron a Aura Lucía por dos vías. Una de ellas, los medios de comunicación y, la segunda, por alguien que le hizo llegar el recado. Luis Mario murió, le dijeron. Luego asoció la información con los bombardeos en el Guaviare, desde donde él le escribió en diciembre último.
Si era guerrillero o no, dijo en televisión, no venía al caso. Tampoco lo que hizo o dejó de hacer, sin minimizar la gravedad de cualquier hecho. Expresó, en medio del llanto, que hablaba desde lo más profundo de su corazón.
Ese mismo dolor la acompañó cuando vio las imágenes del Presidente caminando entre las bolsas de polietileno que guardaban los cuerpos de 23 insurgentes, en un coliseo, cuidadosamente acomodados en el suelo.
“Parecía un emperador romano después de una batalla, recorriendo los trofeos de guerra: sus enemigos muertos”, explicó con gruesas lágrimas que surcaban su rostro. Una madre que sufría por tener la certeza que, desde los 16 años, su hijo era alzado en armas y a la que se le partía el corazón recordarlo el día de su cumpleaños o en la cena familiar de año nuevo.
¿Cómo estará mi muchacho?, se preguntaba y debió confesar, que no disfrutaba ningún festejo, pensando en su hijo.
Junto con sus compañeros de las disidencias se refugiaron en la Amazonía colombiana y, aunque ella le tenía fe a la Paz Total porque pensó que así el joven volvería a casa y se dedicaría a cualquier oficio para ganarse la vida, sus esperanzas se esfumaron con el mismo estruendo que debieron tener los bombardeos en la selva.
No fue la única que se dolió con las imágenes. Como ella, una veintena de familias que perdieron un hijo o una hija que alguna vez decidieron marchar en las filas guerrilleras. Eran, sencillamente sus familiares.
Y la desolación de una Colombia enlutada que anhela la terminación de esta guerra sinsentido.
@CrónicasdeMacondo
Fernando Alexis Jiménez es periodista y escritor y publica la columna Crónicas d Macondo en medios impresos y digitales.





