
Proponer al expresidente Uribe como ministro de Defensa es revivir páginas dolorosas de la historia en Colombia, por las acusaciones que tiene encima.
Estamos de acuerdo, es esencial que aprendamos a perdonar. Pero en el caso de Álvaro Uribe, olvidar, jamás.
¿Por qué? Ya le explico.
Durante el gobierno de Uribe en Antioquia se escribieron muchas historias de dolor que perviven en nuestra memoria: masacres, desaparecidos, torturados.
Cuando llegó a la Presidencia, la escalada de violencia llegó a los picos más altos. No sólo masacres, desaparecidos y torturados, sino algo más macabro aún: los falsos positivos.
Está comprobado. No fueron 6402 casos, sino 7837. Una cifra inconcebible en toda Latinoamérica. Y en el mundo entero.
Las lágrimas de las madres y de los familiares de las víctimas, no se pueden cuantificar. Tampoco se pueden olvidar. Aún hoy siguen visitando las efigies que representan a los muertos o a quienes desaparecieron a la fuerza.
En ese orden de ideas, resulta inconcebible que la aspirante presidencial, Paloma Valencia, proponga que– si llega a gobernar el país–, nombrará a Álvaro Uribe como ministro de Defensa.

Sospechoso, además, después de una curiosa escalada violenta en el país que se focalizó en cantones militares y carreteras de amplia influencia.
Como colombiano tengo derecho a decirlo: todo eso me resulta sorprendente y altamente sospechoso.
Y que en medio del caos que “manos oscuras” quisieron sembrar, planteen a Uribe y la seguridad democrática como el salvavidas.
Sospechoso, de verdad.
Si hay un camino en el cual debe transitar Colombia es en el de la Paz Total propuesta por Petro. Dialogar para impactar el panorama nacional, poniendo freno a cualquier manifestación de violencia, pero con el diálogo como premisa fundamental.
Uribe debe pasar a la historia. Retomar su desenvolvimiento en el devenir del país, sería nefasto. Algo en lo que Daniel Oviedo coincide, aunque por supuesto Paloma Valencia sale al paso–con actitud dictatorial–señalando que se ser presidenta, será ella quien nombre a los ministros.
O sea, que, de gobernar a Colombia, volveríamos a sufrir un nuevo capítulo de violencia, que se dirigirá –sin duda– hacia los líderes sociales.
Fernando Alexis Jiménez es periodista, Publica su columna Crónicas de Macondo en medios impresos y digitales. @CrónicasDeMacondo.
ANUNCIOS PARROQUIALES
1.- Lea la última edición del Periódico SUGOV haciendo Cluc Aquí
2.- ¿Ya leyó la más reciente Crónica de Macondo? Léala Clic Aquí
3.- Si desea afiliarse al SUGOV descargue el formulario Clic Aquí




