
La gente en situación de calle constituye un problema que el Estado debe comprometerse a resolver.
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Son siete. A veces un poco más. Pero me refiero a los habituales del lugar. Con edades entre los 15 y los 67 años, creería yo. Provienen de todas las esferas. Uno de los catanos como yo, fue profesor de inglés en un colegio privado. De clase alta, para ser más específicos.
El común denominador en todos es que comparten espacio en un hotel a cielo abierto. Uno es antioqueño, dos de Cundinamarca, dos de Cali, uno de Piendamó y otro de Finlandia, Quindío.
Todo es para todos. Son solidarios. Como los Mosqueteros, de Alejandro Dumás. Si es un pan de diez mil pesos, lo comparten de a pedazo y lo acompañan con gaseosa de la económica. “Nunca nos hemos acostado sin comer algo”, me dijeron.
Igual, comparten refugio cuando amenaza la lluvia o se desgrana tremendo aguacero, de esos apocalípticos en los que uno cree que, en cualquier momento, pasará el arca de Noé navegando a toda marcha y sin respetar semáforos.

“A veces el frío es muy fuerte. Un cucho murió en diciembre, creemos que, de hipotermia, a la madrugada”, me dijo Rolando con quien compartimos un cafecito con pan, sobre las diez de la noche, antes que se retiraran a sus aposentos.
“Lo tenaz con el viejo es que no hubo forma de velarlo. Estuvo en la morgue casi una semana. Pedíamos, pero pensaban que era mentira y que cualquier peso era para comprar vicio”, me confesó.

Dicen que está en una fosa como todos difuntos a los que nadie reclama, en el cementerio de Siloé. “Fue duro despedirlo. Se defendía con el reciclaje y jamás dejó de compartir con nosotros”, explicó Rolando.
¿Y dónde queda ese hotel a cielo abierto? Buena pregunta. Hotel es como le llaman a la parte baja del puente de Sameco, la mega estructura del norte de Cali que conecta la ciudad con el interior del país o con el Cauca.
Hubiera querido llevar allí al filósofo y decirle: “Si gana, no se olvide de la gente en situación de calle. También son colombianos…”
@CrónicasdeMacondo
Fernando Alexis Jiménez publica la columna Crónicas de Macondo en medios digitales e impresos.




