
No se extrañe de ver personas leyendo en los lugares más inesperados. No están pegados del teléfono celular, sino inmersos textos impresos.
Irónico. A una cuadra de dos grandes librerías del centro de Cali, donde comprar un libro resulta costoso y uno lo piensa dos veces antes de llevarlo a la caja para pagar, porque sabe que le tocará bajarse de otros “lujitos”, se consiguen esos mismos ejemplares a precios asequibles.
Los mismos autores, el mismo contenido, a precios diferentes. Más económicos. El 60% menos. A veces más.
Está claro que la calidad de la edición no es la misma. “Usted se refiere a libros piratas”, me dijo sonriendo la jovencita que vende café tinto en la tradicional Plaza de Cayzedo. La brisa azota la ciudad. Las legendarias palmeras se mueven alegres y provoca leer. Allí, en pleno centro, aislado de todo y de todos.
“Sí, pero es un mercado que ha tomado fuerza—le respondí. Imparable a estas alturas”. Un diálogo breve entre la pregunta de qué libro era ese y si era muy costoso, y mi respuesta de que eran los cuentos de Gabriel García Márquez y que me lo prestaron, pero que era una edición barata.

Los negocios de libros a precio de huevo, abundan en todas las ciudades. No solo en Cali. ¿Dónde los imprimen? Averígüelo Vargas. Lo cierto es que están en todas partes. Y, por supuesto, entre esas líneas editoriales marca Morgan, es decir, piratas, hay de todas las clases. Unas mejores que otras.
Rico el cafecito ese atardecer. Y de la mano del nobel colombiano, disfrutar de las mil y una ocurrencias de sus personajes en Macondo. Viajar en el tiempo por solo quince mil pesos, que según dice en la primera página y escrito con lápiz, es el precio de ese ejemplar de cuentos.
El libro me lo prestó Carvajalito. Y, por supuesto, se lo pienso devolver. Y sin entrar en discusiones éticas y de mercado, pienso que esa edición pirata es la misma que tendrán otras decenas de lectores ávidos de libros a buen precio, igual que yo.
@CrónicasdeMacondo
Fernando Alexis Jiménez es periodista y publica la columna “Crónicas de Macondo” en medios impresos y digitales.
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