Autor: Fernando Alexis Jiménez

  • Vender cocadas para enfrentar la miseria

    Vender cocadas para enfrentar la miseria

    En Colombia muchas personas viven del rebusque. No es otra cosa que ingeniárselas para ponerle trampas al centavo. Y aunque estamos en un gobierno de cambio, esa miseria acumulada por años, es uno de los retos que se deben enfrentar.

    Fernando Alexis Jiménez | Periodista


    Si le digo que John Caicedo es un ejemplo de superación, quizá el nombre le resulte totalmente ajeno y su historia le parezca distante de la realidad. En cambio, si le cuento que vende cocadas en el centro de Pasto, que se ríe a toda hora como si su mundo fuera un entorno de felicidad pintado de colores mágicos y que jamás se le ve decaído, aunque las ventas estén bajas, el panorama cambia. Seguramente sabrá de quién le hablo. Es más, quizá lo ha visto.

    Su punto de encuentro es la Plaza de Nariño, pero también se le puede encontrar en otros espacios de la periferia, con su cajoncito de madera y las cocadas, de un café brillante intenso, dulces, provocativas y frescas. Parecen sacadas de una fotografía.

    Llegó a la capital desde muy joven, desplazado por la violencia que azotaba a Tumaco. La necesidad lo hizo “echar pa´delante”, como recuerda con frecuencia y, a punta de esa amalgama de coco y melao de panela, sostiene a su esposa e hijos.

    Sin ser coaching de motivación ni nada parecido, enseña que los imposibles están en la mente. Por eso, además de comprarle una cocada, usted termina llevándose un consejo gratis, pero sin envoltorio, para atesorarlo en el corazón.

    Sin un peso para publicidad, el “negro de las cocadas” se hizo famoso al interpretar, a capella, un tema musical, en el concierto de Hebert Vargas, el cantante vallenato, cuando se presentó en Sandoná.

    ¿Y cuando lo de las cocadas no funciona? Se disfraza e interpreta el baile de Celia. En Chapal lo conocen mucho, porque le entra más plata. Las personas enfrascadas en un embotellamiento vehicular, ven su espectáculo y se dejan ver con una moneda o un billete.

    John Caicedo encarna al colombiano que no se rinde ante las adversidades; al colombiano que vende arepas en Venezuela, el que montó un restaurante de frijoladas en Tlatelolco (México) o les compite a las pupusas de El Salvador con masas de choclo tierno. ¿Quién dijo obstáculos? El distintivo del país se lleva en el alma, en el tricolor y en la disposición de vencer la adversidad. 

  • El 1 de mayo, una de las movilizaciones más grandes de la historia

    El 1 de mayo, una de las movilizaciones más grandes de la historia

    Lo que muchos medios no reconocieron, es que el 1 de Mayo en Colombia fue el reflejo de movilizaciones gigantescas por parte de los trabajadores. El común denominador: respaldo pleno a las reformas sociales que hacen tránsito en el Congreso.

    Texto y publicación web: Fernando Alexis Jiménez

    Registros gráficos, vídeo y redes sociales: Laura Muñoz


    La de este 1 de Mayo fue una de las movilizaciones más grandes de la historia. El SUGOV fue partícipe de este momento único e inolvidable, con afiliados y directivos que acompañaron el carro valla con mensajes alusivos a nuestro respaldo a las reformas sociales.

    La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, se hizo presente y en la tarima principal, en el barrio Obrero, destacó el compromiso decidido de las clases populares y los trabajadores en general, a las reformas a la salud, laboral y pensional.

    “Aquí estamos para decirle al país que estamos en un proceso de cambio y, que con el apoyo de ustedes, ese proceso seguirá adelante hasta que vivir sea digno en nuestra tierra”, anotó en su intervención.

    REDUCCIÓN DEL DESEMPLEO EN COLOMBIA

    En el marco de la celebración del 1  de Mayo, se resaltó que la transformación se ve reflejada en estadísticas que muestran el grado de avance en temas tan importantes como la reducción del desempleo.

    De acuerdo con el DANE, para el mes de abril, la tasa de desempleo del total nacional fue 10,0%, lo que representó una reducción de 2,1 puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2022 (12,1%). La tasa global de participación se ubicó en 64,3%, mientras que en marzo de 2022 fue 63,5%. Finalmente, la tasa de ocupación fue 57,9%, lo que representó un aumento de 2,1 puntos porcentuales respecto al mismo mes de 2022 (55,8%).

    EL SUGOV, A LA VANGUARDIA DE LA LUCHA POR LOS TRABAJADORES

    Una vez más el SUGOV se hizo presente en las calles. En criterio de sus dirigentes, es una reafirmación del identidad con las luchas de la clase trabajadora, que como organización sindical encarnamos.

    Recordaron que, en Bogotá, en la negociación del pliego petitorio de los estatales, está sobre la mesa el aumento del techo salarial para los empleados asistenciales y técnicos, por años duramente golpeados y marginados en los aumentos, siempre por debajo de los demás  en los entes territoriales y municipales.

    El propósito, que tenemos confianza se logrará, es que el panorama cambie y haga igualdad para estos compañeros durante las conquistas laborales y, en particular, una de las más sensibles: la remuneración salarial.

    UN AMBIENTE FESTIVO

    Lo que no resaltaron los medios nacionales, es que el 1 de Mayo fue toda un derroche de compromiso y entusiasmo, con música, tambores, grupos bailando sobre las calles, papayeras y móviles como el del SUGOV con música de Inti Illimani, Facundo Cabral, Calle 13, Mercede Sosa, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y sinnúmero de intérpretes que por años han alentado las luchas.

    Los dejamos con imágenes que hablan por sí solas…

     

  • Aprobar la reforma a la salud, mataría la gallina de los huevos de oro

    Aprobar la reforma a la salud, mataría la gallina de los huevos de oro

    En un país como Colombia, en el que unos pocos han detentado el poder político, económico y social, que hayan propuestas como la reforma a la salud, es una amenaza. Se acabaría el negocio que por años les ha generado dividendos a quienes históricamente se han creído los dueños del país.

    Fernando Alexis Jiménez | Periodista


    Las transformaciones que vive Colombia comenzaron el 21 de noviembre del 2019. Esos cambios progresivos interpretan la inconformidad de los colombianos que anhelaban salir del atraso que por años experimentó el país, sumido en la politiquería, el canibalismo entre quienes posan de ser líderes y quieren seguir detentando el poder, y las profundas desigualdades sociales que hacen a los ricos cada vez más ricos, y a los pobres, más pobres.

    Ese 21 de noviembre hace poco más de tres años, se realizó la primera movilización que tuvo su momento de maduración el 28 de abril del 2021 y se fortaleció con las movilizaciones que acompañaron el Paro Nacional, el más grande de la historia colombiana.

    “Y justo porque estamos viviendo un cambio que le ha dado voz a los marginados, las reacciones de la clase política y económica tradicional no se ha hecho esperar, poniendo trabas a las reformas a la salud, la pensional y la laboral”, advierte el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Francisco Maltés Tello, quien hizo una descarnada radiografía del ambiente reinante al intervenir en la Junta Departamental de esa organización, que sesionó en el Valle del Cauca.

    “Contrario a lo que pasaba en el gobierno de Iván Duque, cuando el pueblo salió a protestar por su paquete de reformas, hoy la clase popular sale a las calles para defender las reformas propuestas por el presidente, Gustavo Petro”, indicó al tiempo que dijo, las iniciativas harán un tránsito satisfactorio en el legislativo en respuesta a la presión ciudadana.

    CAMBIOS QUE FAVORECEN A LAS CLASES POPULARES

    Las reformas propuestas por el otrora presidente Duque, iban en detrimento de las garantías de los trabajadores. Pretendía disminuir la pensión a menos de la mitad del salario mínimo.

    Los ajustes en materia laboral, buscaban frenar toda posibilidad de evitar que se siguiera perdiendo la capacidad adquisitiva de los colombianos, y la salud que hoy está en el ojo del huracán, iba a terminar enriqueciendo aún más a los pocos privilegiados que tienen en sus manos el negocio de las EPS, las IPS y demás entidades que la conforman.

    “La intermediación de las EPS que tomó vuelo durante el gobierno de Uribe, debe terminar. Es un negocio que favorece a unos pocos y genera anualmente ganancias en el orden de los 7 billones de pesos”, asegura Francisco Maltés Tello.

    Esa cifra astronómica que comparte el presidente de la CUT, explica por qué motivos los partidos políticos se oponen a la reforma a la salud. De salir airosa esta iniciativa, ellos –los politiqueros—estarían matando la “gallina de los huevos de oro”.

    La reforma a la salud que propone Petro, se encamina a mejorar la atención a los usuarios con más centros a los que puedan acudir, formalizar a los servidores de la salud que hoy son explotados, fortalecer la red hospitalaria y algo que parecía imposible hace algún tiempo: la formalización laboral de quienes cumplen funciones permanentes.

    IMG-20230329-WA0061

    LA FORMALIZACIÓN DEL EMPLEO

    Las oficinas de muchas entidades territoriales se han convertido en el muro de los lamentos para los contratistas. Cada tres o seis meses andan detrás de los dirigentes de su partido, a la espera de que les dé el visto bueno y puedan proseguir con el contrato. Es un drama que viven 1.200.000 personas que sobreviven con las órdenes de prestación de servicios.

    “La meta es que por fin se les hagan valer sus derechos. Aun así, los propietarios de las plataformas de servicio a domicilio, presionan a quienes sobreviven de esa forma de vinculación para que salgan a protestar por las reformas que propone el gobierno y que los favorece directamente a ellos, como trabajadores”, señala Francisco Maltés Tello, tras reconocer que muchos salen a movilizarse por dos motivos: son víctimas de la presión de los empresarios o, sencillamente, desconocen el alcance de las reformas.

    “La tesis de que se perderán este año más de 500 mil empleos, es puro cuento. Lo que se acabará es la rampante explotación. Si se tiene un contrato de más de dos años, la vinculación deberá ser permanente. Es decir, pasarán a ser de planta.” El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores es optimista por el panorama futuro: “Se acabarán los llamados contratos sindicales, que son una aberración y los pactos colectivos, que buscan frenar a las organizaciones sindicales. Es decir, los patronos dan lo que quieren y no lo que necesitan los obreros”.

    EL VALLE DEL CAUCA, CUNA DEL ESTALLIDO SOCIAL

    Las apreciaciones de Francisco Maltés Tello al intervenir en la Junta Departamental de la CUT, revisten singular importancia ya que se comparten en el Valle del Cauca, cuna del estallido social del 2021 en Colombia.

    “Es comprensible: los empresarios se sienten preocupados por los cambios que se vienen gestando en el país. Ellos, que siempre han cabalgado sobre los hombros de la clase trabajadora para enriquecerse, quieren que las cosas sigan igual”, asegura el presidente de la Central.

    Entre las iniciativas revolucionarias, en el mejor sentido de la palabra, se cuentan el fortalecimiento de Colpensiones, la renta solidaria para personas mayores de 65 años que hoy no tienen ninguna oportunidad, la pensión para quienes—teniendo la edad—hayan cotizado más de 1000 semanas y la renta vitalicia con base en los ahorros.

    Con ese panorama, era apenas previsible que la clase empresarial no presentara ninguna propuesta durante las jornadas de trabajo que permitieron estructurar el proyecto de reforma pensional.

    “Se avecina una batalla larga y difícil en el Congreso—advierte Francisco Maltés Tello—y es en las calles donde los colombianos debemos hacer sentir la fuerza y el anhelo de que sigan los cambios.  Ahora estamos en un momento crucial en el que se debe avivar la lucha social”

    Destacó la acogida de las ministras del Trabajo, Gloria Inés Ramírez, y de la Salud, Carolina Corcho.

    IMG-20230329-WA0079

    LOS TRABAJADORES AHORA TIENEN VOZ

    Por su parte Omar Romero, también miembro del Comité Ejecutivo de la CUT Colombia, resaltó que en el gobierno de Gustavo Petro Urrego, los trabajadores han tenido eco.

    Destacó, por ejemplo, que los obreros ahora son reconocidos como víctimas, derecho que les asiste a quienes a lo largo de la historia han sufrido persecuciones, asesinatos y los vejámenes propios de gobiernos que se precian de democráticos, pero en la práctica tienen más cercanía con las estrategias reaccionarias de las dictaduras.

    “Es significativo que serán objeto de reparación” aseguró tras recordar que muchos fueron asesinados alevemente, como Henry Cuenca vega, Dionisio Hernán Calderón y sinnúmero de víctimas de crímenes que, cosa curiosa, quedaron en la impunidad.

    Ahora tendrán que materializarse, tanto exigencias como recomendaciones de la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado y la Corte Constitucional, que durante los gobiernos tradicionales cayeron en saco roto. Como buscaban reparar, cobijar y proteger a la clase trabajadora, sencillamente cayeron en el olvido.

    Las organizaciones sindicales presentes en el Plenario de la CUT coincidieron en aprovechar el momento histórico, con un gobierno alternativo, de cara a avanzar en las reformas que requiere el país para eliminar las brechas sociales.

  • Estados financieros del SUGOV en 2022: las cuentas claras y el chocolate espeso

    Estados financieros del SUGOV en 2022: las cuentas claras y el chocolate espeso

    La organización sindical reafirmó su distintivo de mostrar en qué invierte cada peso. Ese ejercicio se realizó en la primera Asamblea de Delegados 2023. Los Delegados son los multiplicadores ante la base.

    Textos y publicación web: Fernando Alexis Jiménez – Dirigente sugoviano


    Una vez más el SUGOV reafirmó su compromiso con la base, al compartir, discutir y aprobar en la primera Asamblea de Delegados 2023, los Estados Financieros con corte a 31 de diciembre del año inmediatamente anterior, de cara a la presentación de la Declaración ante la DIAN.

    Los directivos enfatizaron, durante sus intervenciones, que los afiliados den ser informados de la destinación de cada peso. Son los recursos de todos y, en esa dirección, nos comprometemos cada año a ofrecer cuentas claras.

    El contador de nuestra organización, Ricardo Rengifo, escuchó y despejó las inquietudes de los asistentes. Martha Salinas, Delegada en la Biblioteca Departamental y quien se jubiló tras prestar servicios por espacio de 32 años en la institución, fue vocera contundente: “Si algo me gusta del SUGOV, es que son claros en todo lo que hace. Un sindicato serio, del que hoy me retiro porque desde la fecha estoy jubilada.”, anotó.

    A su turno, Miguel Jerónimo Pozo, Delegado del Inciva, aseguró tras manifestar su conformidad con el Informe contable, que el SUGOV está avanzando en la meta que se fijó desde un comienzo, de recobrar la credibilidad en el accionar sindical.

    Durante la Asamblea se escucharon inquietudes de las diferentes delegaciones, en particular, de la Secretaría de Movilidad, al tiempo que el dirigente sugoviano, Rómulo Ramírez Andrade, entregó amplia información sobre la crítica situación que vive hoy el Club de Empleados del Departamento.

    Los dejamos con imágenes de esta reunión.


    Registros Gráficos: Carlos Salazar Foronda, Miguel Jerónimo Pozo, Rómulo Ramírez Andrade.

  • Propuesta de reforma laboral en Colombia sale al paso de atropellos históricos a la clase obrera

    Propuesta de reforma laboral en Colombia sale al paso de atropellos históricos a la clase obrera

    Hasta hoy y a lo largo de gobiernos de turno que defendieron los intereses de la clase económica, las reformas planteadas favorecían a los empresarios y golpeaban al trabajador.

    Fernando Alexis Jiménez | Editor del Portal del SUGOV


    Ricardo es uno de los millares de celadores que laboran en Colombia. Prestó servicio militar y luego, un curso de vigilancia. Desde hace poco más de veinte años viene vinculado a una u otra empresa de seguridad, porque reconoce, no hay estabilidad laboral. Sobrevive junto con su esposa y dos hijos que están finalizando el bachillerato. Para ayudarse económicamente, su esposa Laura, trabaja medio tiempo en un restaurante.

    —Me entusiasmó lo que vi anoche en televisión—me dijo cuando salía de la unidad de apartamentos donde resido–. Este señor, ¿cómo es que llama? Maltes…

    —Francisco Maltés, el presidente de la CUT…–, le aclaré.

    —Sí, el con otras personas anunciaron la propuesta que presentaron al gobierno de Petro. Si la coronan, por fin nos pagarán recargos nocturnos… –Lucía entusiasmado.

    Para los empresarios, el margen a pagar no es elevado por horas nocturnas, pero para Ricardo, Laura y sus hijos marcaría la diferencia. Pueden ajustar la canasta familia y no tendrán que pasar mirando las vitrinas de supermercados, donde hay productos a los que no tienen acceso: la mantequilla, el queso o la mortadela, que vendrían bien para acompañar el pan en la mañana. Son lujos que, con esos ingresos, no pueden darse hoy.

    UNA REFORMA DE FONDO

    Hasta hoy y a lo largo de gobiernos de turno que defendieron los intereses de la clase económica, las reformas planteadas favorecían a los empresarios y golpeaban al trabajador.

    “Con el gobierno del presidente Petro tenemos una oportunidad de ir cerrando esa brecha con la clase trabajadora; por ese motivo, le presentamos una propuesta de reforma laboral que consulta las necesidades reales de los colombianos”, asegura Francisco Maltés Tello, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores—CUT—Colombia.

    El dirigente obrero es consciente que desde los grupos –reducidos, además–, que por años han manejado al país, lo más probable es que se escuchen voces disonantes. “Lo que buscamos es que haya equidad y justicia social y que a los obreros y permítanme incluir, a quienes sirven al Estado, la balanza comience a inclinárseles de forma favorable y no como hasta hoy, que ha sido siempre en contra de ellos.”

    CINCO PILARES DE LA REFORMA LABORAL

    La reforma laboral que ha sido el producto de muchas jornadas de trabajo, de consultas e incluso, de revisiones para hacer los ajustes pertinentes y nos “desbordar al país” como dicen los empresarios, se soporta en cinco pilara que el presidente de la CUT, Francisco Maltés, sintetiza así:

    1.- Reducir la informalidad laboral que hoy está en un 58% y vincular a quienes ejercen funciones en los sectores público y privado, de una forma legal y reglamentaria como ha debido ser hace mucho tiempo.

    2.- Construir una política de trabajo decente y salir al paso de la tasa de desempleo que, en los últimos veinte años, ha experimentado un crecimiento galopante.

    3.- Generar las condiciones para la igualdad laboral entre hombres y mujeres en e sector privado.

    4.- Pago de recargos nocturnos desde las 6:00 pm, lo que favorece a millares de trabajadores que, como los celadores y operarios de fábricas—se trasnochan sin reconocimiento a su labor.

    5.- Procurar que los trabajadores de las plataformas—como quienes distribuyen alimentos, por ejemplo—tengan derecho a la salud y a la seguridad social.

    Sumado a esto, el próximo 30 de enero se presentará una propuesta de reforma pensional.

    IMG-20230125-WA0071

    EL CAMBIO EN EL PAÍS COMIENZA PARA LA CLASE OBRERA

    Francisco Maltés Tello, presidente de la CUT, reconoce que estas propuestas contenidas en el documento orientado a una reforma laboral, constituyen el punto de partida para un cambio en las condiciones de la clase obrera.

    “Aprovechamos que hay un gobierno como el del presidente Petro dispuesto a escucharnos. Y en esta tarea, entre las organizaciones que sumamos esfuerzos, se encuentran también la CGT, CTC y diversas expresiones representativas de empleados y trabajadores”, advierte Francisco Maltés Tello.

    Otros elementos que contempla el documento son:

    • Igualdad de oportunidades para los trabajadores.
    • Remuneración mínima vital y móvil, proporcional a la cantidad y calidad de trabajo.
    • Estabilidad en el empleo.
    • Irrenunciabilidad a los beneficios mínimos establecidos en normas laborales y la posibilidad de transigir y conciliar sobre derechos inciertos y discutibles.
    • Situación más favorable al trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de las fuentes formales de derecho.
    • Primacía de la realidad sobre formalidades establecidas por los sujetos de las relaciones laborales.
    • Garantía a la seguridad social.
    • La capacitación, el adiestramiento y el descanso necesario.
    • Protección especial a la mujer, a la maternidad y al trabajador menor de edad.
    • La garantía por parte del Estado al pago oportuno y al reajuste periódico de las pensiones legales.
    • La ley, los contratos, los acuerdos y convenios de trabajo, no pueden menoscabar la libertad, la dignidad humana ni los derechos de los trabajadores.
    • Principio de progresividad y regla de no regresividad.
    • Principio de protección subjetiva del trabajo.

    Lo que se avecina en el país para empleados y trabajadores, es un revolcón pero de los buenos. No de aquellos que históricamente los lesionaban. Y lo que no se puede ocultar—y en esto coincide Francisco Maltés Tello, presidente de la CUT–, él que es catedrático, economista y estudioso de estos temas, es que la economía del país entrará en la fase de dinamización que hace tiempo necesitaba.

    Blog del autor: www.cronicasparalapaz.wordpress.com 

  • El abandono y la soledad azotan a las cabañas de Juanchacho

    El abandono y la soledad azotan a las cabañas de Juanchacho

    Al cerrar el año, la administración departamental reafirmó su indolencia con un patrimonio de todos los empleados de la Gobernación que se está cayendo a pedazos. En las cabañas de Juanchaco dicen que hasta asustan, por el olvido en el que las tiene sumidas en el camino inevitable hacia su desaparición.

    Texto: Fernando Alexis Jiménez | Fotografías: Rómulo Ramírez Andrade

    Enviados especiales.


    Muchos parroquianos del Macondo de la Gobernación en el que diariamente volcamos nuestros esfuerzos en favor de un Valle del Cauca progresista, estaban felices porque el fin de año se iban a las cabañas de Juanchaco, construidas para el bienestar de los empleados.

    Desde el SUGOV nombramos una Comisión que se encargara de verificar el estado. Muy de mañana, con toda la disposición del mundo, arrancamos. Pedimos rebaja por el costo de la lancha, etc. Todo iba bien.

    Lo grave fue llegar a ese lugar que esperábamos y en consonancia con lo pactado en el más reciente Acuerdo Laboral de los empleados, estuvieran en buenas condiciones.

    Pero no. Nuestra sorpresa fue mayúscula. Llegamos para encontrar la desagradable imagen de construcciones que se caen a pedazos, como si fueran escenario de la guerra Ucrania-Rusia.

    Cuentan las malas lenguas de la zona, que Esteban Cruz, el realizador del programa televisivo Más allá, sobre grandes misterios y terror, pedirá permiso para realizar allí uno de sus episodios, porque además del abandono en que se encuentran, dicen que en las cabañas asustan.

    Una vez más y para nuestro desconsuelo, comprobamos que la administración departamental no cumplió lo acordado.

    Los dejamos con registros gráficos para que no digan que estamos echando habladas…

  • Cena para los ausentes, un tributo a los desaparecidos del Paro Nacional 2021

    Cena para los ausentes, un tributo a los desaparecidos del Paro Nacional 2021


    Con el estreno de “Cena para los ausentes” de la Fundación El Teatro Vive, se marca un hito histórico con el cortometraje que se ha convertido en un instrumento moderno y asequible para elevar la denuncia por los desaparecidos del estallido social. Un homenaje a las víctimas.

    Por Fernando Alexis Jiménez

    Durante el Paro Nacional del 2021 se estima que desaparecieron 379 personas. Algunas volvieron, otras no. Se convirtieron en estadísticas. Desde la perspectiva social, se los llevaron por participar activamente en las movilizaciones. La óptica del otrora presidente Iván Duque era distinta. Consideró que eran “terroristas o personas vinculadas a la delincuencia” y, en esa dirección, se los llevaron en el marco de los ajustes de cuentas.

    De los que regresaron a casa, se asegura que fueron 276 jóvenes y adultos, en su mayoría, líderes sociales. El manto de misterio se cierne sobre una treintena de ellos. La Fiscalía informó que, a corte del 26 de octubre de del año pasado, se les dio trámite a 627 solicitudes para activar Mecanismos de Búsqueda Urgente (MBU).  

    Uno de los casos más documentados por medios de comunicación y organizaciones de derechos humanos fue, justamente, el de Brahian Gabriel Rojas. El joven de 26 años desapareció el 28 de abril de 2021 en La Virginia (Risaralda) y fue hallado sin vida el 4 de mayo en Sabanalarga (Antioquia), a más de 330 km. 

    Su hermana,  Thalia Rojas, , atribuyó esa extraña desaparición a fuerzas policíales. Ese es sólo uno de los tantos casos sin resolver.

    UN CORTOMETRAJE EN HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS

    En reconocimiento al drama de los desaparecidos del Paro Nacional 2021, la Fundación y Escénica El Teatro Vive produjo el cortometraje “Cena para los ausentes”  que revive el dolor de aquellos que se fueron y de quienes nunca se supo el paradero.

    La grabación en exteriores, edición y procesamiento hasta dar vida a esta narrativa audiovisual, tomó alrededor de un mes.

    “El texto originalmente era un cuento corto de Alexander Sarria Jiménez. En varias jornadas de trabajo le dimos forma para llevarlo a cortometraje y, de manera colectiva, se afinó el relato hasta convertirse en Cena para los ausentes¨.”, explica el director de El Teatro Vive, Luis Eduardo Jiménez, a quien se considera una de las figuras históricas del arte escénico de Palmira, Valle del Cauca.

    No es una producción más ni para que la organización que preside se convierta en ícono en la ciudad industrial, sino para denunciar que los atropellos sí se cometieron y que, levantar la voz, representó para muchos líderes sociales, su sentencia de muerte.

    UN DRAMA QUE NO TERMINA PARA LAS FAMILIAS

    El autor, Alexander Sarria Jiménez, quien concibió el argumento, destacó durante la premier que el cortometraje no alcanza a reflejar todo el dolor que experimentan las familias de un desaparecido. “En Yumbo, Valle del Cauca, los casos abundan. No solo en el marco del estallido social, sino de otras épocas”, explicó.

    Sus palabras rememoran la época aciaga de la guerrilla urbana del M-19, a la que perteneció el hoy presidente Petro. Fueron tiempos difíciles. Los jóvenes y líderes sociales que no murieron en acciones de la naciente insurgencia, fueron llevados a la fuerza y, tras el sonido ensordecedor de carros que se alejan presurosos, sólo dejaron recuerdos. Y las fotografías que siempre miran sus familiares.

    “Cena para los ausentes” ha sido presentado en varios escenarios. “La aceptación de la audiencia ha sido altamente satisfactoria. Han reconocido la importancia de esta plataforma de denuncia.”, anota Luis Eduardo Jiménez, quien junto con su esposa, Ana Rosario Grisales, están preparando otros trabajos.

    Producir un cortometraje, toma mucho tiempo. Pero junto a un equipo comprometido, creen que antes de finalizar el año tendrán a disposición su segundo cortometraje. “Consideramos que el teatro y las documentaciones audiovisuales están tomando fuerza y, nosotros, como teatro social, no vamos a quedarnos rezagados”, advirtió finalmente.

    A la pregunta de dónde se encuentran los desaparecidos, en su legendario tema musical, el panameño, Rubén Blades, responde: “Busca en el agua y en los matorrales ¿Y por qué es que se desaparecen? Porque no todos somos iguales  ¿Y cuándo vuelve el desaparecido?  Cada vez que los trae el pensamiento ¿Cómo se le habla al desaparecido? Con la emoción apretando por dentro.”

    Puede apreciar el cortometraje “Cena para los ausentes” aquí>>


    © Fernando Alexis Jiménez, autor.


    Registros gráficos: Camilo Ernesto Jiménez

  • Miró el gran fajo de billetes (Cuento)

    Miró el gran fajo de billetes (Cuento)


    La escritora, Francesca Gargallo, fue docente y feminista italomexicana, Francesca Gargallo, fundó las licenciaturas de Filosofía e Historia de las Ideas y Creación Literaria de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, falleció el jueves 3 de marzo de 2022 a los 65 años como consecuencia de un cáncer.

    Miró el gran fajo de billetes que una solícita y alegre secretaria le había depositado de uno en uno en la mano: billetes de cien hasta llegar a quince mil, un atado de dinero que disparó una fantasía de asaltabancos del Far West, tal y como lo pintaban en las películas de 1960. No podía refrenarlo, si se sentía bien y no estaba demasiado cansada, la fantasía funcionaba y ella era, según el caso y la imagen que tenía de sí misma en ese momento, una asaltabancos, una princesa en apuros y con pistola en mano, una guardabosques que debe decidir si salvar o no los oseznos durante un incendio.

    Eso sí, el presente no le agradaba. A su fantasía la prende que la gente se comunique a los gritos o con correos a caballo. La niña que cruzó las líneas enemigas para llevarle una carta con recomendaciones médicas a su mamá, podía cambiar varias veces de funciones y color de piel pero siempre ostentaba trenzas cortas de los dos lados de la cara, con o sin moños rojos. Y nunca poseía un ordenador de bolsillo con capacidades de teléfono móvil y localizador geográfico.

    Muchas veces tenía diálogos fenomenales con su mejor amiga y aún con una hermana. No, su hermana no era real, pero qué importa, con ese fajo de dinero en la mano podía decirle algo así como: Vamos a invitarle un helado a todos los niños del barrio. A lo cual su hermana respondería: No es mala idea. Se lo pensó dos veces. Su hermana en realidad respondería: Si llegan a ensuciarse la camisa, sus madres te odiarán. O quién sabe, no la veía desde que cumplió los treinta años.

    Una secretaria a la vez alegre y solícita, ya eso, en sí, era digno de una historia. Contaba cien, cuatrocientos, mil, canturreando porque quizás por la tarde estrenaría un auto eléctrico que se había ganado en una rifa. O le habían dado el mapa de una mina de oro que no explotaría porque es ecologista y de tal manera pondría a salvo la montaña. La secretaria cantaba porque su hija le estaba preparando una enorme calabaza rellena para la cena y mientras lo hacía la calabaza se convirtió en cohete y pasó por su mamá y ambas se fueron a dar la vuelta por el espacio sideral: gran silencio azul, ninguna burocracia, el canto de los astros y un hermoso libro para leer flotando. Mil cuatrocientos, mil quinientos. Gracias. Hasta luego.

    El gran fajo de billetes está al fondo de un bolso de lona. Podría fugarme de la universidad y correr hacia las montañas nevadas que se perfilan en el horizonte, cruzar caminos pensando que soy kurda y combato con otras contra el patriarcado mundial, no soy una partesana francesa de la Segunda Guerra Mundial, sí soy una tibetana que recupera para su pueblo el gran lago de sal. La nieve empieza a caer, la cara se refresca y la nariz se pone roja y brillante como un farolito.

    Los pasos se siguen uno a uno, son cada vez más rítmicos. Me compré estas botas porque son cómodas y juego con ella a ser una forajida que monta bien a caballo. Camino. Estoy feliz. Deberían desaparecer los autos para serlo aún más. Se degradan, pierden rapidez, forma, número; pero todavía hay un semáforo a la vista. Avanzo. Cuatro autos se detienen ante la luz roja. Hay mujeres, niñas, hombres que cruzan la calle.

    De repente oigo gritos. Soy una defensora de los débiles con un gran fajo de dinero al fondo de una bolsa de lona. Una señora se abalanza hacia un coche donde un hombre y una mujer se están dando un beso. La señora grita que ella es la esposa; el hombre se queda quieto, la mujer que estaba besando también. En la ventana, la señora que grita dice que es la madre de sus hijos, que él no puede tratarla así, dejándola en casa como una estúpida. Dice miles de cosas más, las de siempre: que no tiene dinero para los útiles escolares, que todo su salario se va en sostener la casa y que él no compra ni lo que come, que se aburre haciendo todo el trabajo de limpieza, que no le ha dado un beso en años.

    El hombre baja del auto gris. El auto no podría ser sino gris. Le suelta un puñetazo en plena cara a la señora de los niños. Los dedos apretados, duros, engarrotados y el nudillo le queda con un leve raspón o una mancha de sangre de ella. Soy una defensora de los débiles. Tengo un bolso de lona con un fajo de billete y botas para caminar y montar a caballo. Le doy un puntapié en la espinilla al hombre que le ha pegado un puñetazo a una mujer. Es agradable. Ah, qué rico, le doy otra patada.

    La mujer con la que se estaba besando el hombre baja del auto para defenderlo de la mujer que defiende a la mujer que él ha golpeado. Enorme zafarrancho. No les pego a las mujeres, ni siquiera a la que él besaba y me jala el pelo. La verdad es que en mis fantasías nunca me importa si ando o no bien peinada. Pero me divierte mucho darle de patadas al tipejo. Jejeje, se pone furioso.

    Otra patada, de veras que mis botas son excelentes. Llega la policía. Bueno, a ver qué arregla, yo me largo. Hay dos niñas y un niño. Los hijos de la señora que lloró al ver a un hombre besarse con una mujer en el auto. Niños, digo, les invito un helado de limón. Me miran un poco perplejos. Nieva, no es temporada, pero afirman enfáticamente con la cabeza. Desde la heladería vemos como la policía se lleva a su padre. La señora que me jaló el pelo quiere demandar a la loca que los bajó del auto. Al poco rato la madre de las niñas y el niño entra a la heladería. A ella también le vendrá bien un helado de limón para bajarle la inflamación del labio. Soy Mamá Noël y tengo un bolso de lona con un fajo de billetes abajo. Lástima que en dos horas tenga que ponerme seria e impartir un taller de pensamiento crítico.

     

  • Los contratistas en las entidades oficiales son explotados laboralmente en Colombia

    Los contratistas en las entidades oficiales son explotados laboralmente en Colombia


    Acabar con esa modalidad perversa de la contratitis abriría la posibilidad para que el 70% de quienes hoy enfrentan ese calvario, puedan gozar de las prestaciones legales y se liberen de los politiqueros, que son los modernos esclavistas en el territorio colombiano.

    En Colombia al menos 1.2 millones de profesionales, técnicos y personas del nivel asistencial, están vinculados al servicio estatal bajo la figura de OPS o contrato, como se le conoce coloquialmente.

    Lo grave del asunto es que fortalecer la incorporación temporal bajo esta modalidad, se convirtió en el caballito de batalla para que los políticos (¿o será politiqueros?) puedan presionar al beneficiario y que, periódicamente, consiga un determinado número de votos y así asegurar la permanencia en cargos de elección popular o corporaciones públicas.

    Es humillante. No respeta la dignidad del trabajador y, encima, deben pagar el “diezmo”. Y que no se vaya a enojar el vallecaucano John Milton, porque no estoy hablando de los grupos religiosos. Me refiero a los directorios partidistas que piden “cuota” bajo el pretexto de que es para fortalecer el trabajo de la colectividad.

    —La baronesa me hizo nombrar por contrato. Debo darle una tajada al partido y, al concejal de Cali que me sostiene el contrato, otra parte—nos dijo alguien que lleva seis años bajo esta singularidad. Por supuesto, en caso de demanda, no es el único al que podríamos hacer citar a un juzgado como testigo. Como él, muchísimos más dispuestos a prender el ventilador. No es un fenómeno propio del Valle del Cauca. Se volvió endémico en todo el país, como el Covid-19.

    De los honorarios por $3.2 millones que le asignan, debe pagar todo lo referente a seguridad social y los diezmos. Le quedan solamente $1.7 millones. ¡Y con esa plata debe sobrevivir junto con su familia y darle “refrigerio” a los 60 parroquianos a los que invita a las reuniones partidistas!

    Alrededor del tema, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores CUT, Francisco Maltés Tello, advirtió que esa práctica denigrante debe terminar. “Esa figura contractual deja a estas personas sin la posibilidad de recibir las prestaciones legales que, si tienen aquellos que están vinculados a la planta oficial, aunque desempeñan igualmente funciones misionales. Muchos cumplen horario y en la práctica son tratados como empleados.”, dijo.

    Ese pronunciamiento, viniendo de la central obrera más grande del país, tiene mucho peso y está en consonancia con el anuncio del presidente, Gustavo Petro Urrego, en el sentido de que se deben desmantelar las nóminas paralelas en las entidades oficiales.

    “Millares de personas llevan años trabajando en esas condiciones, sin los beneficios que se derivan de estar dentro de una planta de empleados”, explico Maltés Tello.

    Un ejemplo claro lo representa el SENA. Allí hay aproximadamente 30 mil personas por contrato de prestación de servicios, muchos de ellas como instructores. Igual ocurre en las universidades públicas, colegios y otras entidades.

    Acabar con esa modalidad perversa de la contratitis abriría la posibilidad para que el 70% de quienes hoy enfrentan ese calvario, puedan gozar de las prestaciones legales y se liberen de los politiqueros, que son los modernos esclavistas en el territorio colombiano.

    Más artículos del autor en el Blog https://cronicasparalapaz.wordpress.com/


    NOTA IMPORTANTE: El presente artículo compromete únicamente a su autor ya que, aun cuando los pensamientos expresados tienen una connotación sindical, no necesariamente interpretan la filosofía del SUGOV.


     

  • Y al final, la espada de Bolívar volvió a manos del pueblo

    Y al final, la espada de Bolívar volvió a manos del pueblo


    La actitud mezquina del presidente Duque no prevaleció y miles de colombianos recibieron la espada en medio de aplausos, en la emblemática Plaza Bolívar.

    La arrogancia le ganó la partida al expresidente Iván Duque. Hizo sentir su posición de poder hasta último momento. Negó el permiso para que la espada de Bolívar, sustraída por el M-19 el 17 de enero de 1974, estuviera en la posesión de Petro. la del 74 fue la primera acción político-militar de la organización. En criterio de Yamel Riaño, uno de sus integrantes, una forma de “reivindicar la lucha del pueblo por la justicia”.

    Esa arrogancia de la que hizo alarde en los momentos decisivos del país y que levantó una enorme barrera en lo que puso ser una salida dialogada al Paro Nacional del 2021, fue la que enterró el Uribismo en Colombia.

    Porque aún le produce urticaria el que nuestro país emprenda un proceso de cambio, en el marco de un pensamiento progresista, se negó rotundamente a permitir que la espada de Bolívar—el moderno florero de Llorente—fuera expuesta en la Plaza donde se producía la ceremonia de cambio de gobierno.

    Lo positivo es que, en adelante, lo más probable es que se institucionalizará porque, si algo debe ponderarse, es que Simón Bolívar fue un revolucionario nacionalista, filosofía que en su momento reivindicó el M-19 y que es, hoy por hoy, el fundamento para los procesos de cambio de algunos países latinoamericanos.

    El mensaje lo dejó claro el nuevo presidente, Gustavo Petro:

    “Esta espada representa demasiado para nosotros, para nosotras, y quiero que nunca más esté enterrada, quiero que nunca más esté retenida, que solo se envaine —como dijo su propietario, el libertador— cuando haya justicia en este país. Que sea del pueblo: es la espada del pueblo y por eso la queríamos aquí en este momento y en este lugar”.

    En esas breves líneas queda claro el por qué Iván Duque puso talanqueras. Era su forma de afrentar el nuevo proceso de transformación social y política que comenzó.

    Y, por supuesto, esa actitud mezquina pasará a la historia. Propia de un autócrata como él, que privilegiaba la confrontación sobre el diálogo. No en vano fue el causante de que el Paro Nacional durara dos meses y, en buena medida, que se legitimara esa lucha por el poder—a través de las urnas—que llevaron al poder a Petro.