Autor: Fernando Alexis Jiménez

  • Ministerio del trabajo capacitó virtualmente en Derecho de Asociación y Negociación Colectiva

    Ministerio del trabajo capacitó virtualmente en Derecho de Asociación y Negociación Colectiva

    La Dirección Territorial del Ministerio del Trabajo impartió, de manera virtual, una capacitación que resulta valiosa para quienes actualmente están vinculados, en carrera administrativa y libre nombramiento.

    El tema abordado fue: “Derecho de asociación y negociación colectiva”

    Entre los temas abordados se cuentan: ¿Por qué debemos sindicalizarnos? ¿Qué beneficios se derivan de estar afiliado a una organización sindical? ¿Cómo se produce la afiliación? ¿Cuáles son los derechos y deberes?

    Los ponentes abordaron lo relativo a los derechos que asisten a los servidores públicos, la importancia de estar asociados a una organización sindical y términos alrededor de una negociación de pliegos petitorios.

    Si desea acceder a las Memorias de la Conferencia, Haga Clic Aquí >> NEGOCIACIÓN COLECTIVA SECTOR PÚBLICO – 2023

  • El Toconpe perjudica únicamente a los de a pie

    El Toconpe perjudica únicamente a los de a pie

    Fernando Alexis Jiménez | Periodista


    La coalición Todos contra Petro (ToconPe) propuesta por el ex Vicepresidene, Germán Vargas Lleras, para oponerse a las reformas sociales, a los únicos que afecta es a los de a pie.

    Vargas Lleras aspira unir todas las fuerzas políticas antes del 20 de Julio y encabezar un tsunami que, finalmente ponga talanqueras al gobierno y, de paso, sirva de trampolín para su aspiración presidencial.

    Resulta irónico que, uno de los más selectos representantes de la clase pudiente del país, ahora pose de defensor y adalid de las causas populares, cuando es ese mismo pueblo al que dice representar, por el que siempre ha demostrado es desprecio.

    Por supuesto, el discurso que hoy enarbola, pretende concitar la inconformidad entre vastos sectores, incluso de quienes, siendo pueblo, votaron en contra de Gustavo Petro.

    Pero al margen de la inclinación política e ideológica de cada quien, la reforma a la salud, la de carácter laboral, la pensional, la medioambiental y otras iniciativas que hacen tránsito en el congreso, no tienen tinte partidista y aspiran saldar la deuda social de muchos años, más de medio siglo para ser exactos.

    Ni Vargas Lleras ni quienes encarnan la clase poderosa del país, necesitan de reformas para vivir bien. Lo que ahora pretenden es salir en defensa de sus propios intereses.

    Definitivamente el ministro del coscorrón, recodando la agresión que protagonizó contra su guardaespaldas, Ariel Ahumana, en el 2016, es un lobo vestido de oveja que hoy dice ser pueblo-pueblo… ¡Lo que hay que ver!


    NOTA IMPORTANTE: El presente artículo compromete únicamente a su autor y no necesariamente encarna el pensamiento de la organización sindical SUGOV.


     

  • La soledad de Guantánamo (Relato)

    La soledad de Guantánamo (Relato)

    La base de Guantánamo fue instalada en la isla de Cuba durante la ocupación militar de Estados Unidos que siguió a la guerra hispano-estadounidense de 1898. Tras independizarse Cuba de Estados Unidos en 1902, la base siguió bajo propiedad estadounidense protegida por la Enmienda Platt.

    En memoria de los desaparecidos, en cualquier lugar del mundo…

    De tanto estar en la sombra de la prisión, perdió la cuenta de los días que transcurrieron desde su captura en oriente medio bajo la acusación de ser parte del atentado a las torres gemelas de Nueva York, su paso por varias ciudades con grilletes que le impedían caminar, hasta llegar a Guantánamo, en un costado de Cuba.

    Hablaba solo, para no perder la cordura, y un día cualquiera dejó de escribir en la pared, con pequeños puntos, cuánto tiempo llevaba en esa celda húmeda, soportando el calor caribeño.

    “Voy a enloquecerme en esta soledad”, murmuraba, con la firme convicción de no darse por vencido. Hasta un lunes sombrío en el que los norteamericanos lo sacaron al patio del enorme confinamiento.

    Le asignaron un cubículo. A su lado, otro prisionero. Acusados, al igual que él, de crímenes de guerra o de terrorismo, aunque no tuvieran las pruebas. ¡Y por fin pudo hablar con alguien!

    Imaginaba cómo sería su fisonomía, y en esas tres semanas de diálogos fugaces, entabló lo que, en su mente era una amistad, con alguien a quien no veía, pero escuchaba.

    Un viernes, como de costumbre, lo trajeron a tomar el sol. Quería contarle muchas cosas a su amigo. Pero nadie respondió al otro lado. Habló y habló por horas, sin obtener respuesta: solo un silencio agobiante. “Gringos hijueputas, lo mataron…”, murmuró con frustración.

    De regreso a su celda, Mohamedou Ould Slahi, comprendió que quizá mañana, sería él quien no contestaría si alguien le hablaba en la distancia… Desaparecería para siempre, en la soledad de Guantánamo.

    Fernando Alexis Jiménez

  • ¿Cuál fue el último pensamiento del padre Camilo Torres?

    ¿Cuál fue el último pensamiento del padre Camilo Torres?

    Lo que jamás imaginó Camilo, sin duda, es que se llegaría a avanzar en un proceso, con un primer paso: el cese bilateral al fuego con el ELN. Históricamente ha sido la fase más sólida, en un gobierno que marca la diferencia, el de Gustavo Petro.

    Fernando Alexis Jiménez | Periodista y digirante sugoviano


    ¿Cuál fue el último pensamiento que pasó por la mente del padre Camilo Torres cuando lo acribillaron las fuerzas de la Quinta Brigada en Patio Cemento, en San Vicente del Chucurí, el 16 de febrero de 1966? ¿O quizá, yendo más allá, qué habrán anhelado momentos antes de partir a la eternidad, los también sacerdotes Domingo Laín  Sáenz, Gregorio Manuel Pérez Martínez  o los propios hermanos Vásquez Castaño, fundadores del ELN?

    Sus pensamientos fugaces, al recibir una ráfaga o un disparo, pudieron girar en torno a dos elementos históricos: la toma del poder de facto, o la firma de un acuerdo con el gobierno, abriendo puertas a transformaciones sociales

    Conquistar el dominio estatal y sentar un nuevo norte, por la fuerza de las armas, era imposible. ¿La razón? No hubo respaldo popular a la propuesta de cambio por la vía de la resistencia. Quedaba una opción, el diálogo.

    Pero, en lo que coincidirían, sin duda, es que jamás imaginaron que avanzar en ese proceso sería en un gobierno alternativo, el de Gustavo Petro. De otra manera, dar esos pasos iniciales, jamás habría sido posible. Se hubiese repetido lo que fallidamente intentaron las FARC, el EPL y el M-19: dialogar para encontrarse, semanas o meses después, con la traición de los gobiernos de turno.

    UN SUEÑO POSIBLE

    El sueño del padre Camilo Torres Restrepo, si bien no se ha cumplido, comienza a tomar formar con las pinceladas coloridas del diálogo, poniendo sobre la mesa las expectativas y las realidades sobre las cuales se puede llegar a acuerdos, pese a la oposición de los enemigos de la paz que perviven en el país y que se resisten al cambio.

    La plataforma del Frente Unido que concibió Camilo con amplia participación popular, sigue vigente, a lo que se suman, por supuesto, las expectativas programáticas del ELN.

    En el actual gobierno, se vienen prefigurando transformaciones. Por supuesto, no serán fáciles y deberán enfrentar la oposición irracional de quienes quieren mantener oprimidas a las clases populares. Pero el hecho mismo de que haya un espacio de diálogo, es un aliciente para seguir alimentando ese sueño.

    El cese bilateral del fuego por seis meses—al término del tercer ciclo de negociaciones de paz– permite que las partes se puedan escuchar. Los disparos de un fusil ensordecen y hacen imposible el entendimiento, por el fragor aciago que va de la mano con la guerra. 

    PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL

    A lo largo de la lucha de los elenos, murieron muchos colombianos que se identificaron con su pensamiento: campesinos, sindicalistas, estudiantes, indígenas y líderes de diversas plataformas.

    En memoria de su sacrificio, dando la vida por la defensa de un ideal, era previsible un elemento sobre el cual se trabaja de cara a un acuerdo de paz: la participación de la sociedad civil en las conversaciones y los alivios humanitarios para disminuir las afectaciones en las zonas más golpeadas por el conflicto.

    Con los altibajos que se han evidenciado desde el inicio de los diálogos el 21 de noviembre del 2022, en Caracas, las tres rondas en una mesa de concertación han dado pasos sólidos, siempre hacia adelante. Se ha fluido un poco más expeditamente que cuando se produjeron las aproximaciones con las FARC. Comprensible porque se trata de dos dinámicas diferentes.

    MONITOREO Y VERIFICACIÓN

    Los  pilares de monitoreo y verificación a través de un mecanismo concertado y en el que tomen parte la Iglesia Católica, la Comunidad Internacional y la veeduría de organizaciones de la sociedad civil, despiertan confianza y avivan la esperanza de llegar a un acuerdo de paz con el ELN, con bases sólidas y que permanezca en el tiempo.

    En pocas palabras, con reglas claras, que no den margen a suspicacias de los eternos enemigos del diálogo, que añoran la seguridad democrática de Uribe.

    Quienes anhelamos una Colombia diferente, en la que equidad, justicia y desarrollo sean reales y no meros conceptos de economistas que explican muy bonito sobre el papel, creemos que el desescalamiento del conflicto con el ELN no está lejano en el horizonte. 

    Por el bien de un pueblo que ha sufrido tanto, es justo, necesario y urgente.

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    NOTA IMPORTANTE: El texto que acaba de leer compromete únicamente a su autor, y aunque se trate de un dirigente de nuestra organización, no necesariamente interpreta el pensamiento sugoviano.


     

  • El inevitable desplazamiento del campesinado en el suroccidente

    El inevitable desplazamiento del campesinado en el suroccidente

    El invierno, la sequía que se avecina y la caída de precios de los productos que aprovechan los intermediarios, genera incertidumbre entre los campesinos.

    Fernando Alexis Jiménez | Periodista y dirigente sugoviano


    Si en otras épocas la mayor disyuntiva de los campesinos del suroccidente colombiano era escoger qué producto sembrar en sus tierras, hoy el interrogante que se levanta como un gigante y que viaja con las nubes hasta llegar a todos los rincones, es qué hacer tras el intenso período lluvioso que devastó las cosechas, y la expectativa por la eventual llegada del fenómeno del Niño.

    Acueductos, puentes y vías temporalmente inhabilitados por el invierno inclemente arrojan un saldo preocupante: más de 50mil familias afectadas en el Valle, Cauca y Nariño. ¿Qué hacer? Asentarse en las cabeceras municipales no es una solución, como tampoco mudarse a la capital. La respuesta está en el campo y muchos lo abandonan por falta de garantías y oportunidades.

    A los aguaceros torrenciales que hicieron temer que se trataba de un segundo diluvio universal, con la diferencia de que no estaba el patriarca Noé para que construyera un arca, se suma ahora el panorama ensombrecido de una sequía que, según el Ideam, amenaza con ser prolongada.

    “Con cara perdemos y con sello, también”, diría don Alirio en el mercado del pueblo, después de mirar las escasas posibilidades para generar ingresos en la ruralidad, y lo demoledor que ha resultado el cambio de climático, en la región y en el país.

    Reconoce, con resignación, que el suroccidente ya no es la despensa agrícola de buena parte del país.

    Si usted se sentara al atardecer con un campesino de piel curtida y manos acostumbradas al azadón, descubriría en sus palabras el anhelo de estar en su tierra y no aventurarse en espacios que no conoce o en los que no se amaña.

    Lo que resta, y apropiándonos de las promesas del presidente Petro, es que el progreso comience por el sur y que el campesinado, figuren en la agenda de inversiones y créditos blandos que alivianen la pobreza que vive buena parte de la ruralidad colombiana.

    En esa cruzada por salvar el campo, se requiere la participación decidida de los congresistas que hoy se atraviesan en el camino, como mula muerta para impedir el avance de las reformas sociales, pero ahora han dado un vuelco para declararse—cosa increíble—dizque defensores de las clases populares.

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    El texto es parte integral de la habitual columna dominical que el autor publica en el Diario del Sur, periódico que puede leerse en formato impreso y digital en el suroccidente colombiano.


     

  • ¡De malas! El pueblo ya eligió…

    ¡De malas! El pueblo ya eligió…

    Aunque los medios de radio, prensa y televisión quieren invisibilizar la realidad de lo ocurrido hoy, se trató de una movilización gigantesca en todas las ciudades, incluida Cali, la capital de la resistencia. Móvil sugoviano, con vallas gigantes y sonido atronador, acompañó la marcha.

    Fernando Alexis Jiménez | Dirigente sugoviano


    Hasta san Pedro está de acuerdo con defender las reformas sociales que favorecen a las clases populares. Lo vimos con una enorme bandera de Colombia, muy cerca de la Biblioteca Departamemtal. Sorprendido de ver más de veinte cuadras de marchantes. En su estandarte, una palabra: “Dignidad” Comprendimos entonces por qué el sol fue benévolo y las nubes evitaron que el calor se tornara demoledor.

    Por supuesto, lo contundente de la movilización en Cali, Buenaventura, Palmira y Tuluá, así como en algunos municipios, no serán reportadas por los medios convencionales, vendidos a una derecha recalcitrante que se resiste al cambio. Pero las imágenes que circulan en redes sociales, hablan por sí solas: la gente salió a las calles. Y, de Bogotá, ni qué decir. La multitud desbordaba la plaza de Bolívar.

    Si alguien pensó que el escándalo de Benedetti iba a empañar la enorme manifestación, se equivocó.

    Un desplazamiento pacífico en todas partes, incluyendo en Cali, a los muchachos de primera fila que desfilaron con sus atuendos, escudos y la consigna: “Los colombianos no dejaremos que nos arrebaten el cambio.” Demostraron que lejos de esas voces destempladas que alguna vez se escucharon desde el Macondo de San Francisco, ellos no son unos vándalos, sino la encarnación de una juventud que le apuesta a un mejor futuro, para ellos y para sus hijos.

    PARA EL PUEBLO LO QUE ES DEL PUEBLO

    En la distancia, tambores, arengas y el inolvidable Piero con las estrofas de Para el pueblo lo que es del pueblo:  “… Para el pueblo lo que es del pueblo, porque el pueblo se lo ganó.  Para el pueblo lo que es del pueblo, para el pueblo liberación… al país lo remataron, y lo remataron mal. Lo partieron en pedazos, y ahora hay que volverlo a armar…”

    En las calles estaban todos: los que tiraban piedras con caucheras hace ya bastantes años cuando eran estudiantes de Santa Librada o del Eustaquio Palacios y salían a protestar; los univallunos que marcaron la historia de la ciudad, y hasta el desmovilizado, que otrora remontó las montañas con un fusil al hombro, pero que hoy le apuesta a la paz y está comprometido con la construcción del nuevo país.

    Todos en esa hermandad que nos une, no por un partido político, sino por la esperanza de ver una Colombia diferente, donde haya igualdad para todos.

     

    HASTA EL PERRO DEFIENDE EL CAMBIO

    La señora con su mascota: un labrador grande. Y la pregunta: “¿También marcha?” La respuesta de su propietaria: “Aquí hasta el perro apoya a Petro y a las reformas sociales”. Y se aleja gritando, a pulmón herido, que esta transformación que vive el país, no la arrebata nadie, aunque filtren grabaciones tendenciosas que solo comprometen a su protagonista.

    Y concluye la movilización en la plazoleta de San Francisco. No sabemos si fue un detallazo de la administración en respaldo a los obreros, pero había una carpa gigantesca a cuyos alrededores, también se hicieron decenas de participantes.

    Si alguien piensa que esta convocatoria nacional no estuvo concurrida, debe irse para donde el optómetra, porque definitivamente la presbicia lo va a acabar…

    Los dejamos con imágenes de la marcha del 7 de Junio…

     

  • La plaza de Cayzedo secuestrada por las rejas

    La plaza de Cayzedo secuestrada por las rejas

    Una decisión unilateral del alcalde de Cali, priva a los caleños y visitantes de un hermoso lugar, emblemático en la historia de la ciudad. La plaza está cercada por rejas.

    Fernando Alexis Jiménez | Periodista y dirigente del Sugvov


    A solo dos cuadras del boulevard del Río, en Cali, se encuentra la emblemática Plaza de Cayzedo. La diferencia de otras épocas, es que ahora se encuentra moribunda tras las rejas, por la decisión del alcalde, Jorge Iván Ospina.

    Conrado Ramírez, quien vende libros cuidadosamente apilados en el piso frente al complejo de la DIAN, cuyos precios oscilan entre los $2000 y $10000, dependiendo del autor, lamenta lo que está ocurriendo. “Lástima que están dejando morir uno de los orgullos de la ciudad y que el propio alcalde no ha escuchado el clamor”, asegura quien, sin tener un título profesional, es considerado un hombre culto, de tanto leer. Un moderno Quijote a quien no se le ha secado el cerebro por devorar clásicos de la literatura.

    LOS ARGUMENTOS DEL ALCALDE

    El argumento del mandatario es que ese espacio, en pleno centro de la ciudad, concentra negocios de chucherías, es asiento de los nefastos gota-a-gota y vitrina de la prostitución.

    Se consiguen damas que ejercen el oficio más antiguo de la historia, desde $30000. ¿Económico el asunto? Puede que sí, pero lo más seguro es que deba correr a la farmacia para conseguirse unas cuantas dosis de penicilina…

    La más famosa del lugar, María Luisa, prefirió buscar otro rincón para negociar sus servicios. Los asiduos de la Plaza de Cayzedo la recuerdan por sus curvas y pectorales que evocaban una diva de Playboy.

    EL CIERRE POR CASI UN AÑO

    En junio se completaría un año desde cuando los caleños fueron privados del privilegio de azotar las baldosas de la Plaza de Cayzedo.

    Los pensionados, que invariablemente llegaban a las 8:00 am y pasaban la jornada arreglando el país y viendo pasar muchachas, pusieron el grito en el cielo; los concejales pidieron acabar con el secuestro de tremendo monumento caleño y los turistas se asomaban a lo lejos, estirando el pescuezo como jirafas, para ver algo de uno de los parques más famosos de Colombia.

    Otro segmento de los perjudicados, son los guías turísticos. Raúl Potes, quien ostenta el título certificado por el Sena, reconoce que los controles son buenos, pero desde su perspectiva, esta nueva alcaldada de Jorge Iván Ospina, no tiene nombre.

    “Por la plaza de Cayzedo circulan diariamente no centenares sino miles de personas, yendo y viniendo en alguna dirección del centro de Cali. Hoy ya no pueden, como otrora, disfrutar del lugar”, dice. Y es cierto, para evocar ese espacio histórico, toca ir a los viejos álbumes donde se aprecian muchas personas recorriendo el enorme parque, al amparo de las palmeras.

    La Plaza ha tenido varios nombres, desde que se construyó hace ya dos siglos. Se le denominó Plaza Mayor hasta 1813, cuando cambiaron su nombre por Plaza de la Constitución. En 1913 le fue dado su actual nombre en honor al prócer de la independencia del Valle del Cauca y mártir caleño Joaquín de Caicedo y Cuero. Hoy agoniza en los recuerdos por voluntad de la administración municipal…

    @FernandoAlexisJiménez

     

  • Cambiar el futbolito por un fusil al hombro

    Cambiar el futbolito por un fusil al hombro

    Según el Mecanismo de Monitoreo de Riesgos del Sistema Integral para la Paz , desde la firma del acuerdo de paz  a la fecha, más de 550 niños y adolescentes han sido reclutados por grupos irregulares.

    Por Fernando Alexis Jiménez | Dirigente sugoviano


    Cuando se llevaron a Leonardo, faltaba una semana para que cumpliera 13 años. Su madre, María Luisa, había encargado una torta en la fonda del corregimiento y acordó, con el padre, comprarle un par de zapatos nuevos. Igual les servirían para el colegio, como para ir a misa los domingos. Estaban alegres.

    El muchacho no regresó del colegio, a dos horas de su casa campesina, donde cursaba séptimo grado. Unos vecinos informaron que lo vieron, junto a otros dos estudiantes, cuando iban montaña arriba. Tras ellos, hombres armados.

    Desde entonces, María Luisa y su esposo no pierden la esperanza y no desperdician oportunidad de ir, donde les dicen, podrían estar Leonardo y sus dos amigos. Pero ha sido un esfuerzo infructuoso. Sin embargo, la madre lo espera. Cada año encarga una torta en la fonda del corregimiento, esperando el momento en el que llegará y compartirán juntos el cumpleaños.

    Quizá ya no son muchachos. Han comenzado a vivir una juventud frustrada. Cambiaron su niñez jugando futbolito en las tardes de viernes y sábado, por la obligatoriedad de cargar un fusil, pertrechos de campaña y arriesgar la vida en algún combate con las fuerzas regulares. Sin saber, a ciencia cierta, por qué podrían morir en algún paraje recóndito.

    En ese orden de ideas, valiosa la campaña Proyecto Nariño que en su primera fase incluye a los municipios de Barbacoas, El Charco, Francisco Pizarro, Tumaco, Roberto Payán y Mosquera. En horabuena esta iniciativa orientada a la prevención del reclutamiento forzado de niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

    Anhelamos que la guerra termine de una vez por todas. Grave, que algunos actores del conflicto involucren a las nuevas generaciones en las confrontaciones. Que les hagan cambiar su entorno familiar por el tableteo ensordecedor de una metralla. Ese no es el país que queremos para ellos, mientras María Luisa, allá en la distancia, sigue esperando el regreso de su hijo…  


    Nota Importante: El texto originalmente es parte de la columna dominical de Fernando Alexis Jiménez en el Diario del Sur, que se publica en formato impreso y digital, con circulación en Cauca, Nariño y Putumayo.


     

  • Simplemente, fidelidad (Relato)

    Simplemente, fidelidad (Relato)

    Fernando Alexis Jiménez | Periodista y dirigente sugoviano


    La historia de Andrés y Rocki no fue convencional. Por el contrario, rompió todos los esquemas. El joven siempre insistió en que fue encariñamiento a primera vista. “No lo compré en una tienda de mascotas; estaba perdido, en la calle.”

    El perro aún era cachorro. Un labrador color chocolate, de pocos meses. A ciencia cierta, no sabe cuántos. Preguntó en todas partes, pero nadie le dio razón. Al no encontrar el dueño, decidió quedarse con él y cuidarlo.

    Cambió toda su rutina. Debía sacarlo a dar un paseo cada día, en la mañana y en la noche, al llegar de la universidad. Entró a formar parte del círculo familiar. Infaltable en las celebraciones, en las que movía la cola para saludar a todos, y gruñir, cuando alguien no era de sus afectos.

    Dormía junto a su cama. Andrés se acostumbró. Se hacían falta. Y así, echado en el piso, permaneció el animal cuando su dueño murió. De una afección respiratoria.

    Cuando lo llevaron al hospital, lo esperó frente a la ventana, incansable, hasta bien entrada la noche cuando lo rendía el cansancio. Y moviendo la cola, lo recibió cuando lo trajeron para el velorio.

    Se echó junto al féretro. No se levantó, ni siquiera a beber agua, durante los dos días que permaneció en el ataúd, antes que se lo llevaran para las exequias. “Si tienen sentimientos o no, lo desconozco. Lo que sí sé, es que Rocki amaba a mi hijo.”, dijo Lucía, su madre, al compartir lo emotivo del momento.

    Rocki todavía espera a su dueño. Hoy tiene seis años, y no se sabe por cuánto tiempo más estará atento, junto a la ventana, con la mirada perdida en la distancia…

    @FernandoAlexisJiménez


    Cabalgando hacia el infinito, junto a don Quijote y Sancho,

    en búsqueda de esos sueños que parecen gigantes y terminan siendo,

    únicamente, molinos que se mueven con los vientos de agosto…


  • El Festival Nacional de Teatro de Palmira enfila este año baterías hacia la transformación social

    El Festival Nacional de Teatro de Palmira enfila este año baterías hacia la transformación social

    El Festival Nacional de Teatro de Palmira, que este año tendrá especial énfasis en la realidad y la transformación social, inicia el 19 de mayo y se extenderá hasta el 26 del mismo mes. 

    Fernando Alexis Jiménez | Periodista y dirigente sugoviano


    Del Festival Nacional de Teatro de Palmira, que este año llega a sus quince años consecutivos, puede decirse que, además de llevar a las tablas diversas representaciones, sirve de espacio para repensar el país y proponer alternativas. No es mero espectáculo, es reflexión, como aseguran sus organizadores.

    Ana Rosario Grisales y Luis Eduardo Jiménez, docentes y activistas sociales, emprendieron hace ya tres décadas su quijotesco emprendimiento de generar conciencia sobre las realidades sociales, la necesidad de movilizar opinión y de plantear salidas al laberinto. “Volvemos a la presencialidad, después de todas las limitaciones que produjo la pandemia del Covid, y esta vez con más ánimo de llegar hasta los rincones más alejados de Palmira y sectores circunvencidos”, advierte el director de El Teatro Vive.

    El Festival inicia el 19 de mayo y se extenderá hasta el viernes 26. Realizarán 19 presentaciones con grupos vallecaucanos y del resto del país, en el emblemático Teatro Materón, el Centro de Convenciones de Palmira, en parroquias, casetas comunales y espacios al aire libre, de los corregimientos cercanos. Un ingrediente que integraron este año a la programación, es la cuentería, títeres, poesía y la narrativa oral.

    Foro Nacional de Teatro

    El 25 de mayo, en el teatro Guillermo Barney Materón, se realizará el Foro Nacional sobre Teatro y Transformación Social.

    “Desde las artes escénicas también contribuimos al cambio social en que está comprometida Colombia”, asegura Luis Eduardo, quien durante el estallido social en el 2021 hizo famosas varias obras, entre ellas “La cerdada”, que cuestionaba las arremetidas del Esmad contra los jóvenes de las primeras líneas.

    En el corregimiento de Arenillo, en Palmira, desarrollaron un proceso de formación teatral entre la comunidad, duramente golpeada durante la incursión del Bloque Calima, de las autodefensas unidas de Colombia, que dejó muchos muertos. “Con los moradores de la zona contribuimos a construir memoria histórica, proyecto que aspiramos ampliar a otros sectores”, señala.

    Un sueño quijotesco

    “Comprendo que usted nos llame los quijotes del teatro colombiano—me dijo Ana Rosario, con esa sonrisa que es propia de soñadores como ellos—y seguiremos adelante con estos proyectos porque llevamos el teatro en las venas, y aunque el teatro no dé para vivir, sirve para educar a las nuevas generaciones sobre la realidad social y cómo transformarla”.

    Al cumplirse tres décadas de su existencia artística, el Teatro Vive aspira que esta nueva versión del Festival Nacional convoque a las mismas comunidades que aspiran ver una Colombia grande, transformada, sin esas polarizaciones que impulsan los politiqueros, dolidos porque no quieren soltar el poder que históricamente detentaron.

    Toda la programación teatral puede ser consultada en el portal www.ElTeatroVive.com